El peeling facial es un tratamiento no invasivo que contribuye a mejorar el aspecto general de la piel. Utiliza una combinación de TCA (ácido tricloracético) y H2O2 (agua oxigenada) para exfoliar suavemente, sin causar irritación o descamación visibles.
Este procedimiento actúa en las capas superficiales de la piel, ayudando a su renovación. Puede realizarse en cualquier época del año, ya que no sensibiliza la piel al sol.
Es adecuado para personas que desean cuidar su textura y apariencia facial, con sesiones personalizadas según las necesidades individuales. Generalmente, se recomiendan entre 1 y 3 sesiones con un intervalo aproximado de 20 días.


